Unidad de Búsqueda recibe información sobre líderes sociales desaparecidos en Putumayo

El informe de la Asociación Nuevas Esperanzas, entregado este martes a los mecanismos del sistema de justicia transicional, documenta desapariciones perpetradas Puerto Leguízamo.

(22 de septiembre de 2020). En agosto de 2002, cuando Alfonso López Toro fue desaparecido en Putumayo, su esposa, Nubia Paz, emprendió una búsqueda que por poco le cuesta la vida. Hoy, 18 años después, ella acude a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) con el informe que documenta, además de la de Alfonso, otras nueve desapariciones de líderes sociales y jóvenes campesinos de esa misma zona del municipio de Puerto Leguízamo. 

Desde el momento en que dejó de tener noticias de su esposo, quien era presidente de la Junta de Acción Comunal, Nubia empezó la búsqueda para obtener respuestas. En ese proceso de documentación, que inició cuando dejó de tener noticias de él, supo que los miembros de un grupo armado al margen de la ley se lo habían llevado al corregimiento Piñuña Negro, donde al parecer fue fusilado. “Ahí es donde empieza todo el trabajo buscando solita y enfrentándome a peligrar en mi vida”, recuerda doña Nubia. 

En ese caminar que le ha costado amenazas y desplazamientos, Nubia Paz se encontró con otras familias del departamento cuyos seres queridos fueron desaparecidos en las mismas circunstancias.  Así fue como crearon la Asociación Nuevas Esperanzas del Putumayo.

El informe denominado “Nuestros seres queridos”, entregado este martes también a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad, es un “ejercicio de aporte a la verdad y acceso al derecho a la justicia como víctimas del conflicto armado interno comprometidas con la paz”. 

“Las familias que hacemos parte de este informe queremos saber por qué nos hicieron daño, sabiendo que eran campesinos ejemplares en la vereda. Ellos eran líderes, eran luchadores para que se viviera bien en la comunidad. Ellos trabajaban arduamente para tener una bonita escuela, para tener unos caminos vecinales para poder caminar, eran consejeros de la juventud. ¿Por qué nos hicieron eso? ¿Dónde están?”, asegura Nubia. 

La Asociación Nuevas Esperanzas del Putumayo insiste en que para alcanzar la paz es necesario que los actores armados se comprometan a decir la verdad:  “No se puede tapar la verdad de lo sucedido con una sola mano”, aseguran. Pero también piden que se haga justicia, se repare de manera integral a las víctimas y se conozca el paradero de las personas desaparecidas. 

La Asociación Nuevas Esperanzas participa en la estrategia pedagógica de la Unidad de Búsqueda, Círculo de Saberes Creativos, a través de la cual contaron sus experiencias de búsqueda por medio de cortometrajes animados en plastilina. 

El siguiente cortometraje, llamado Esta dura tempestad, es un grito desgarrador que reclama la solidaridad de la sociedad y reivindica el trabajo colectivo de las organizaciones en su territorio como fuente de esperanza.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Skip to content