“Siempre supe que no era de mi propiedad. Él tiene una familia que lo está buscando”: habitante de Puerto Berrío que adoptó un cuerpo

UBPD ONU

La Unidad Búsqueda ha recuperado y entregado a Medicina Legal un total 43 cuerpos del cementerio de “La Dolorosa” en Puerto Berrío, que podrían pertenecer a personas desaparecidas.

En el marco de estas acciones humanitarias se han realizado tres intervenciones luego de la medida cautelar proferida por la JEP.

Habitantes de Puerto Berrío, Antioquia, se han acercado al equipo de la Unidad de Búsqueda con el interés de entregar los cuerpos que han adoptado y protegido durante años.

(Puerto Berrío, Antioquia, 24 de mayo de 2021 – @UBPDcolombia). La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha recuperado y entregado al Instituto de Medicina Legal y ciencias forenses 43 cuerpos del cementerio La Dolorosa de Puerto Berrío, que podrían pertenecer a personas desaparecidas en el conflicto armado.

En este camposanto, desde febrero de 2021, se han realizado tres intervenciones luego de la medida cautelar proferida por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esta decisión se sustentó en la solicitud del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), para la protección de lugares en donde se presume la inhumación de víctimas de desaparición.

En la primera intervención, la Unidad de Búsqueda -en articulación con la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP- reubicó y protegió 416 cuerpos que se encontraban en las celdas de custodia del cementerio La Dolorosa, que por su estado y disposición estaban en riesgo de desaparecer. Mientras que, en las dos intervenciones siguientes, la UBPD analizó los cuerpos y encontró que por sus características 104 podían pertenecer a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado, de los cuales -como se indicó- 43 han sido recuperados a la fecha.

Durante décadas, este cementerio ubicado en el Magdalena Medio ha sido reconocido por albergar un gran número de cuerpos no identificados, la mayoría de ellos arrastrados a este municipio por las aguas del río Magdalena entre 1998 y 2004 por causa del conflicto armado.

Tradicionalmente estos cuerpos fueron recuperados del río por la comunidad, que los llevaba hacia el camposanto, los adoptaba, les daba un nombre, los protegía, cuidaba sus tumbas y les pedía favores milagrosos.

Así lo relata Carmen Rúa, quien en 2003 decidió adoptar uno de los cuerpos no identificados que se encontraban en La Dolorosa. “Yo estaba pasando por cierta situación personal y usted sabe que la fe mueve montañas. Entonces, me vine para el cementerio y aunque muchos ya estaban escogidos, yo lo encontré a él. Le dije que, si me ayudaba a resolver mi problema, lo sacaba de ahí y lo pasaba a un osario para protegerlo”, relató Rúa.

La señora Carmen asegura haber recibido el milagro solicitado al cabo de un año, por lo que decidió adquirir un osario y trasladar allí el cuerpo no identificado que había adoptado para cumplir su promesa. Al momento de realizar el procedimiento, el sepulturero le informó que en su osario podía disponer dos cuerpos y que en el pabellón de caridad se encontraba otro N.N. que no había sido adoptado. Según le dijo, si nadie lo acogía, el cuerpo sería dispuesto en el osario común, lugar en el que probablemente se perdería. Ante este llamado, doña Carmen decidió rescatar este cuerpo e incluirlo en su osario particular y finalmente, sellar a ambos bajo el nombre de “N.N. José”.

Prácticas como la desarrollada por Carmen Rúa, así como por cientos de pobladores de Puerto Berrío, han garantizado la protección y el cuidado de cuerpos no identificados dispuestos en este cementerio. No obstante, el traslado constante de cuerpos sin identificar dentro del camposanto por parte de la comunidad, así como darles un nuevo nombre, también ha generado dificultades para determinar su localización, posterior recuperación, identificación y entrega digna a sus familiares.

Hoy gracias al Acuerdo de Paz, que crea un mecanismo humanitario exclusivo para la búsqueda de las personas desaparecidas, habitantes del municipio se han acercado a la UBPD para entregar su ubicación y aportar a la búsqueda humanitaria.

“Para mí la mejor forma de agradecer el favor recibido es ayudar a que los cuerpos sean encontrados por sus familias. Yo sé lo que es buscar a un familiar. A mí me gustaría que si alguien tiene información de mi hermano desaparecido me pudiera ayudar a encontrarlo, así como yo lo estoy haciendo en este momento”, explicó Carmen Rúa.

Luz Marina Monzón Cifuentes, Directora General de la Unidad de Búsqueda, explicó que la investigación humanitaria que realiza la UBPD trae consigo el reto de la recolección de información para delimitar los espacios a intervenir dentro del cementerio, y recuperar los cuerpos que pertenecerían a personas desaparecidas. “En ese proceso, las personas que han adoptado cuerpos no identificados juegan un papel muy importante porque probablemente resguardaron a quienes fueron víctimas de desaparición y a quienes sus familias estarían buscando”, aseguró.

La intervención al cementerio La Dolorosa hace parte del Plan Regional de Búsqueda que adelanta la UBPD en esta zona y que involucra además a los municipios de Puerto Nare, Puerto Salgar, Puerto Boyacá y Puerto Triunfo, los cuales fueron escenario de la llegada de cuerpos arrojados por grupos armados al río Magdalena. 

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