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ESPECIAL | Riosucio, un pueblo del Chocó que resiste

En Riosucio construimos memoria para la no repetición

Somos la Asociación de Memoria Canto a mis Ancestros del Darién Chocoano que nace en el año 2019. Nos unimos para buscar a nuestros seres queridos desaparecidos en el territorio. La parroquia Nuestra Señora del Carmen y la Promoción Claretiana para el Desarrollo (PROCLADE Colven) nos han acompañado en todo el proceso de búsqueda. Desde el año 2020 empezamos un proceso con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas para buscar a nuestros seres queridos. A raíz del proceso que llevamos con la Unidad de Búsqueda y el trabajo de búsqueda que hemos adelantado, decidimos ser parte activa del Círculo de Saberes Creativos de Riosucio para poder contar las historias del territorio. Historias que narran lo que hemos vivido y lo que hemos aprendido en la búsqueda.

Decidimos hacer este formato en audiolibros porque es la forma más fácil de llegar a nuestra población a quienes queremos llegar para motivar solicitudes de búsqueda y aportes de información, asimismo la solidaridad con las personas buscadoras. El formato escrito es una de las formas de llegar a público externo que les gusta la lectura, de esta forma esperamos llegar a otras personas fuera del territorio, especialmente a niños y niñas.

Este proceso del Círculo de Saberes nos ha permitido resarcir nuestros duelos que padecemos, nos ha servido para sanar y subsanar el recuerdo. El hecho de salir de nuestros territorios, de compartir nuestro sentir ha ayudado a mejorar nuestra calidad de vida y hoy sentimos alivio, nos sentimos diferentes. En este proceso reconocimos nuestros talentos, vimos que podemos sacar adelante los proyectos, nos ayudó a soltar, a relajarnos.

Muchos de nosotros, que somos un grupo de 26 personas que conformamos el Círculo de Saberes, no podíamos hablar del tema, no podíamos hablar sobre nuestros seres queridos y lo que ha significado la desaparición. Ahora podemos hablar sin llorar de nuestros seres queridos. Desde este colectivo esperamos que se sigan repitiendo estos espacios, porque nos aportó a aliviar nuestros dolores, sentimos que no estamos solos, hay otras personas que nos acompañen para poder, si Dios permite, tener de regreso a nuestros familiares vivos o muertos.

Dale clic a cualquiera de las fotos: 

En estos espacios nos han enseñado nuestros derechos a la verdad, a la reparación y a la búsqueda. Esto ha sido clave porque nos da herramientas para acceder a los derechos que tenemos y también nosotros le hemos enseñado a la Unidad de Búsqueda y hemos construido con esta institución la verdad sobre lo ocurrido en nuestro territorio. Hoy con satisfacción podemos decir que el eslabón que ha fortalecido a la Asociación Cantos a Mis Ancestros ha sido el Círculo de Saberes, que nos ha permitido soltar, construir confianza entre nosotros mismos, sobre lo que tuvimos que vivir y con la institucionalidad. Este proceso nos ha dado la fuerza para entender la explicación de lo que ha implicado y el impacto de la desaparición en nuestras vidas y en nuestro territorio que también debemos sanar.

Aprendimos a expresarnos sin hacer señalamientos, no queremos condenar, queremos saber dónde están nuestros seres queridos desaparecidos y el Círculo de Saberes nos permitió esta forma de verlo y de llegar a personas que pueden aportar a esta búsqueda.

Con este grupo construimos cuatro historias que narran lo que tuvimos que vivir. Estos audiolibros cuentan desde diferentes lugares cómo vivíamos antes de la llegada de la violencia a nuestros territorios colectivos, en estos quisimos visibilizar de qué manera impactó la violencia y la desaparición nuestra vidas y el territorio. A manera de fábula y con personajes míticos de nuestra zona contamos nuestras realidades.

Antes de leer y escuchar cada una de las historias es importante reconocer que: en Riosucio Chocó nos caímos y nos levantamos más fuertes y resilientes, que esperamos que estos hechos jamás vuelvan no vuelvan a pasar; y si pasan nos volveremos a levantar. Muchos tuvimos que salir pero volvimos, porque buscando otras oportunidades de vida también fuimos vulnerados con otros derechos y porque nos dimos cuenta que la vida no era la misma fuera de nuestro territorio y eso queremos contarlo.

En el año 1996 empezamos a vivir las primeras señales de que algo estaba cambiando en nuestro territorio ancestral, muchas personas tuvimos que salir de nuestras fincas desplazados al casco urbano de Riosucio y de allí también fuimos desplazados en el año de 1997 a otras tierras lejanas. Tuvimos que salir en embarcaciones arriesgando nuestras vidas para buscar otras oportunidades, salimos del Chocó a ciudades grandes, donde además tuvimos que vivir otras situaciones que también fueron inhumanas, pero esto no nos opacó.

Otros resistimos y nos quedamos. Pasamos dificultades, pero ha valido la pena porque seguimos aquí. Queremos que las generaciones de ahora puedan tener derechos, puedan vivir mejor que nosotros. Todavía tenemos muchos retos, miedos. No es fácil todo lo que hemos vivido, pero nuestros sueños están aquí en el territorio. En 1997 más de 7.000 personas tuvimos que salir y movernos desplazados por todo el Bajo Atrato. Este hecho ha sido documentado por diferentes medios e historiadores.

Queremos contarles a nuestros niños y niñas para que estas historias no se repitan. Que conozcan y sepan qué ha sucedido, porque a ellos la desaparición también los ha involucrado, muchos de nuestros desaparecidos son abuelos, padres, madres, tíos, hermanos y hermanas.

Hemos resistido. Ha consistido en permanecer a pesar del abandono estatal y en medio de las necesidades. Hemos sobrevivido y creado formas de vida que nos ha permitido la resiliencia como habitantes de este territorio.

Después de todas las adversidades, tuvimos que retornar de manera distinta al trabajo. Nuestras familias se quedaron en el pueblo, mientras una persona del hogar sale a la zona rural a trabajar porque el vínculo con el campo no se abandona. Ese lo mantenemos a pesar de todas las situaciones vividas. Hay personas que han regresado porque se han enfermado y por esta razón retornan a los territorios. El fortalecimiento de las comunidades alrededor de los Consejos Comunitarios ha permitido que a través de sus líderes se puedan llegar y volver a los territorios. La comunidad ya no está sola.

El rol de los líderes y lideresas en el territorio y la parroquia de Riosucio han sido un espacio fundamental desde lo humano. Las mujeres se han empoderamiento y han surgido liderazgos femeninos importantes, porque las mujeres se han involucrado en esta transformación. Ahora se postulan a cargos políticos, han logrado identificar las problemáticas colectivas para darles soluciones y de esta manera se ha acompañado a gran parte de la comunidad.

En el Bajo Atrato la mujer ha sido fuerte. Esto motivó los hechos violentos que tuvimos que vivir. Las mujeres se han ganado espacios en diferentes escenarios y hoy esa forma hace parte del autogobierno. Hoy podemos ver que las mujeres son presidentas y representantes de los Consejos Comunitarios.

Los líderes y las lideresas de la región nos han enseñado la importancia de caminar juntos y juntas hacia la búsqueda de nuestros desaparecidos, porque: “Si va solo no sabemos, pero si vamos acompañados es diferente”.

La modalidad de las comunicaciones también ha sido clave. Ahora tenemos acceso al internet, lo que ha permitido una revolución del cambio de una de las economías más importantes que tenemos en el territorio y es la exportación de la madera. Hemos transformado nuestras formas de hacer las canoas para no maltratar la naturaleza.

Ha sido difícil trabajar en grupo porque todos tenemos formas distintas de ver la vida, sin embargo se ha logrado sacar proyectos adelante que representan y dignifican la vida de quienes estamos en el territorio, de quienes buscamos y a quienes buscamos.

Les invitamos a conocer nuestra historia a través de los audiolibros sobre nuestro territorio, porque el territorio también sufrió al igual que sus habitantes. Es necesario sanarlo y entender qué le pasó.

Para cerrar queremos expresar que nuestro mensaje hoy es de esperanza y hacemos un llamado a todas las personas que tienen seres queridos desaparecidos para que accedan a su derecho de buscar, ya que hoy contamos con herramientas y mecanismos para hacerlo. El Estado lo debe garantizar. 

Ahora sí les invitamos a escuchar esta narrativa, que ha sido construida por nosotros mismos, hombres y mujeres de Riosucio, en el Chocó, que tenemos familiares desaparecidos y les estamos buscando.

Este texto fue elaborado por miembros de la Asociación de Memoria Canto a mis Ancestros del Darién Chocoano y contó con el acompañamiento de la Unidad de Búsqueda.
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Con este proceso participativo, se logró identificar y fortalecer el rol y las experiencias de las personas en la búsqueda. 

Estos son los libros producidos por el Círculo de Saberes de Riosucio

Riosucio, un pueblo que resiste en el Chocó

La imposición en medio de la huida

De regreso a mi tierra

Audiolibros

Escucha cada uno de los libros del Círculo de Saberes en las voces de sus protagonistas.

¿Quiénes están detrás de los libros?

Conoce a parte de la comunidad de Riosucio que elaboró los libros y los audiolibros:

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