UBPD recibe información de 187 personas desaparecidas en el Magdalena caldense

La investigación estuvo a cargo del Centro de Estudios sobre Conflicto, Violencia y Convivencia Social (Cedat), de la U. de Caldas; el Equipo Colombiano Interdisciplinario de Trabajo Forense y Asistencia Psicosocial (Equitas), y la Fundación para el Desarrollo Comunitario de Samaná (Fundecos).

(20 de febrero de 2020). “Seguimos buscando”, clamaron decenas de familiares de personas desaparecidas en el Magdalena caldense. Luz Marina Bernal, madre de Fair Leonardo Porras, quien fue desaparecido forzadamente en 2008, lideró el grito. Detrás de ella, mujeres y hombres de la región tenían los ojos y la boca tapados, un símbolo de que en otros tiempos no se atrevieron a dar a conocer lo que padecieron. Poco a poco, se quintaron las vendas y exigieron respuestas frente al paradero de sus seres queridos.

“Es un día histórico”, aseguró Bernal durante la entrega, en La Dorada (Caldas), de los resultados del proyecto “En búsqueda de las víctimas desaparecidas del Magdalena caldense” al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, integrado por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad.

La información da cuenta de 187 casos documentados de personas dadas por desaparecidas en cuatro municipios del oriente de Caldas: La Dorada, Samaná, Norcasia y Victoria.

El proyecto, en el que participaron más de 200 habitantes de la región, es el resultado del trabajo en red de Centro de Estudios sobre Conflicto, Violencia y Convivencia Social (Cedat), de la U. de Caldas; el Equipo Colombiano Interdisciplinario de Trabajo Forense y Asistencia Psicosocial (Equitas), y la Fundación para el Desarrollo Comunitario de Samaná (Fundecos).

María Lorena Echeverry, de Fundeco, hizo un llamado a la UBPD para que continuara con el acompañamiento a los familiares y seres queridos de la región. “Es fundamental mantenerlas informadas, sobre los avances y obstáculos en la búsqueda”. Además pidió que se lleve a cabo un plan de acción para hacerles seguimiento a los casos documentados.

Gloria Inés Urueña Díaz, representante de los familiares de La Dorada, exigió que se conociera la verdad de lo ocurrido con las personas desaparecidos. En ese sentido, llamó la atención para que se realizara un trabajo conjunto entre la UBPD y los familiares para obtener respuestas tras años de búsqueda”

Los resultados

El proyecto, que fue financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto de Paz de EE.UU., incluye cuatro componentes: el primero es contextual, en el que se enmarcan las desapariciones del Magdalena caldense; el segundo es forense, en el que se documentan los 187 casos en los cuatro municipios y que incluye información geográfica; el tercero determinó la necesidades jurídicas insatisfechas de las familias, y finalmente, un componente psicosocial para determinar los impactos en los seres queridos de las personas desaparecidas.

“Algunas de las documentaciones permitieron establecer sitios en donde se encontrarían las personas desaparecidas. También se hicieron recorridos cartográficos, talleres de cartografía social con las comunidades y se recibieron testimonios de personas claves, bien sea porque participaron en las hostilidades o porque tienen información del sitios de disposición de los cuerpos”, explicó Diana Arango, directora de Equitas.

El informe indica que la mayoría de las víctimas de desaparición (43%) fueron arrojadas al río La Miel, mientras que otros cuerpos se encuentran en cementerios municipales, y en fosas ubicadas en veredas de la región.

En alrededor de 80 casos hay información que indicaría posibles sitios de inhumación de personas desaparecidas. “Consideramos que si se continúan los recorridos cartográficos se podrían precisar los lugares de los otros sitios que faltan por precisar”.

Los representantes de las organizaciones y los familiares de las personas desaparecidas les hicieron un llamado a las instituciones de la justicia transicional para que se apropien del informe y sirva como antecedente para la búsqueda, recuperación e identificación de las personas desaparecidas.

La directora de la UBPD, Luz Marina Monzón, aseguró que, para cumplir con el objetivo del proyecto, este mecanismo necesita del acompañamiento y respaldo de los familiares: “Como lo saben, la búsqueda es larga y difícil pero es un camino que se puede andar y en ese camino pueden surgir respuestas que debemos construir en conjunto”.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Skip to content